La afirmación bíblica “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.” (Deuteronomio 6:4) ha atravesado siglos de fe, adoración y teología. Expresa la esencia de quién es Dios y cómo su pueblo es llamado a relacionarse con Él. Además, esta verdad define la fe del antiguo Israel, y sostiene la experiencia cristiana hasta el día de hoy.
En este post vamos a indagar en el verdadero sentido de la expresión “Dios es uno”, a comprender la palabra hebrea ejad, y a ver por qué Jesús mismo la colocó en el centro del mandamiento más importante.
Este artículo desarrolla las enseñanzas compartidas por el pastor Gabriel Ballerini en un video de Youtube, y las organiza para ofrecer un recurso claro y profundo para la vida cristiana. (Enlazamos al final)
La Shemá: una declaración que marcó al pueblo de Dios
¿Qué significa “Shemá Israel”?
La palabra Shemá significa “escucha” o “presta atención”. No es simplemente oír con los oídos, sino responder con el corazón. Por eso el texto comienza con un llamado urgente:
“Oye, Israel: el Señor, nuestro Dios, el Señor uno es” (Dt. 6:4).
Esta oración es la columna vertebral de la fe judía, repetida cada mañana y cada noche durante miles de años. Pero también forma parte de la fe cristiana, porque Jesús mismo la citó como el primer mandamiento.
Jesús y la Shemá
Cuando a Jesús le preguntaron cuál era el mandamiento principal, Él respondió citando directamente la Shemá:
“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas” (Marcos 12:30)
Y agregó:
“El segundo es semejante: amarás a tu prójimo como a vos mismo”.
Jesús toma la declaración “Dios es uno” y la coloca como base para una vida entera: amor a Dios y amor al prójimo.
Ejad: la palabra hebrea que revela una unidad más profunda
¿Qué significa realmente “uno”?
El hebreo usa la palabra ejad para “uno”, pero este “uno” no es un número que señala aislamiento. No significa “uno solo y nada más”, sino unidad compuesta, unión en armonía.
Para entenderlo mejor:
- En Génesis 2:24 se dice que “los dos serán una sola carne”.
Los dos siguen siendo dos personas, pero forman una unidad: ejad.
- Jesús declara: “El Padre y yo somos uno” (Juan 10:30).
No son la misma persona, pero sí una perfecta unidad en acción y voluntad.
Entonces, cuando la Biblia afirma que “el Señor es uno”, no está negando la Trinidad. Está revelando que Dios es una unidad perfecta, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Dios es uno… y Dios es amor
Dentro del pensamiento hebreo existe la gematría, que asigna valores numéricos a las letras. Es interesante notar que:
- Ejad (uno) suma 13.
- Ahavá (amor) también suma 13.
Ambas palabras apuntan a la misma realidad espiritual:
donde hay unidad y amor, allí se manifiesta Dios.
El apóstol Juan lo resumió así:
“Dios es amor”.
La Shemá en la vida cotidiana: una fe que se transmite
La enseñanza dentro del hogar
Deuteronomio 6 continúa diciendo:
- “Las repetirás a tus hijos”.
- “Hablarás de ellas en tu casa”.
- “Las escribirás en los postes de tu casa”.
Es decir, la fe no se transmite solo en reuniones o templos. Se vive y se enseña en la familia, todos los días. La repetición, la constancia y la práctica forman el corazón espiritual de los hijos.

Tefilín y mezuzá: recordatorios visibles
En el mundo judío se colocan:
- Tefilín: pequeñas cajas en el brazo y la frente que contienen la Shemá.
- Mezuzá: una caja en el marco de la puerta con el mismo texto.
Son recordatorios visibles del llamado a amar a Dios con todo el ser. Aunque como cristianos no practicamos estas tradiciones, el principio sigue siendo poderoso: recordar a Dios en cada momento del día.
El Uno tiene nombre: Jesucristo
Si bien en el judaísmo la expresión “el Uno” apunta a Dios sin referencia a la Trinidad, para los cristianos esta unidad se revela plenamente en Jesús.
Jesús es:
- La imagen del Dios invisible.
- El Verbo hecho carne.
- La encarnación perfecta del amor y la unidad de Dios.
Por eso, cuando decimos que “el Señor es uno”, también afirmamos que Cristo es la manifestación plena del único Dios verdadero.
Aplicación espiritual: vivir en unidad y amor
Si Dios es uno y Dios es amor, entonces cada cristiano está llamado a:
- Vivir en unidad, no división.
- Caminar en amor, no en contienda.
- Ordenar la vida desde el amor a Dios y el amor al prójimo.
- Integrar cuerpo, mente y espíritu bajo la voluntad del Señor.
La Shemá no es solo una declaración teológica. Es un llamado diario a centrar la vida en Dios y a reflejarlo en nuestras relaciones.
Conclusión
Dios es uno. Dios es amor. Y esa unidad divina se revela en Jesús, el Mesías. Vivir la Shemá hoy es escucharlo, amarlo y obedecerlo con todo nuestro ser. Es mantener la fe en el centro del hogar, transmitirla a la siguiente generación y recordar cada día quién es nuestro Señor.
📌 Nota: Contenido adaptado del video de Youtube del Pastor Gabriel Ballerini: ¿Quién es el UNO?






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