En esta entrevista exclusiva, Esteban Correa, creador del ministerio digital Avanza Por Más, abre su corazón y nos cuenta cómo surgió su pasión por compartir el mensaje de Jesús a través de internet.
Desde los primeros pasos con una vieja computadora hasta llegar a millones de personas en todo el mundo, Esteban repasa momentos claves de su camino, comparte anécdotas sorprendentes y deja consejos valiosos para quienes desean impactar positivamente en su entorno. Una conversación inspiradora que muestra cómo la fe, la perseverancia y la creatividad pueden marcar una diferencia real.
¿Por qué nace la idea de Avanza Por Más?
Nace por mi pasión de compartir el mensaje de Jesús. Es algo que, desde que me he convertido, siempre quise hacer, y me atrajeron sobre todo los medios de comunicación y la forma de transmitir con creatividad. En el tiempo que servía en mis primeros años de iglesia, recuerdo que repartimos volantes o tratados evangelísticos en las calles. Eso fue bueno por mucho tiempo, pero internet vino para cambiar todo y también cambió la forma de llegar a las personas.
¿Cómo fueron los inicios de Avanza Por Más?
Fue en 2007 cuando decidí hacer algo en internet para alcanzar a las personas con mensajes de esperanza e inspiración. Incluso antes de eso, había tenido la idea de hacer una revista en papel y distribuirla. Llegué a hacer una maqueta y una primera impresión. Estaba súper emocionado con eso, tenía unos 19 años, pero se quedó ahí por falta de recursos.
Ahora entiendo que había un plan mejor para mí en el futuro, que surgió años después con el crecimiento acelerado de internet a nivel global. Entonces, pudimos comenzar con un amigo que sabía de sitios web la idea de armar una página que pudiera dar mensajes de evangelismo y motivación. Fue todo a puro trabajo: no contábamos con recursos ni con inversión, era solo una vieja computadora y a crear contenidos.
La idea era solo bendecir, de la misma forma que lo hacíamos repartiendo volantes en la calle o compartiendo en los grupos de iglesia. Perseveramos por varios meses hasta que empezó a ser compartida por mucha gente. Recuerdo un dato curioso: el primer servidor de páginas web que teníamos fue saturado por nuestra web. De todas las páginas que tenían, se vieron superados por nosotros. Me dijeron que tenía que cambiar de servicio porque su servidor no estaba preparado para eso.
Imaginá que ni siquiera teníamos YouTube como es hoy: te dejaban subir videos de hasta 10 minutos máximo, y nosotros subíamos mensajes más largos.
¿Cómo manejaron el crecimiento?
Llegó un momento donde nos dedicamos a tiempo completo y pusimos anunciantes para sostener la visión. Ahí nos centramos en trabajar más duro y agregar nuevos contenidos. Luego, los podcast y reflexiones que escribí, más los contenidos que me enviaban de otros ministerios, fueron sumando mucha actualización.
Me enviaban contenidos por correo, DVD y CDs de grandes ministerios de Tulsa, Oklahoma, Los Ángeles, Argentina, Chile y toda Latinoamérica. No es fácil manejar el crecimiento, porque también cometés errores, todo tipo de errores técnicos. Pero poco a poco se van solucionando y vas adquiriendo experiencia.
¿Qué respuestas has tenido de la gente?
Las personas han sido tocadas profundamente. Hay muchos testimonios y comentarios muy significativos. Por ejemplo, hicimos una oración para las mujeres que no podían tener hijos, y a los pocos meses muchas empezaron a seguir la oración y a realizarla periódicamente. Hubo al menos tres testimonios de mujeres que, luego de hacer la oración, pudieron cumplir el sueño de ser mamás.
Otras personas han dado testimonio de que los mensajes les ayudan a tener paz, conectarse con Dios y, sobre todo, crecer espiritualmente. También es una forma de leer la Biblia, porque todos nuestros mensajes son reflexiones bíblicas.
Otros han testificado que salieron de la depresión y la angustia con los mensajes y han sido renovados en su fe y en su motivación para alcanzar metas en la vida.

De tu audiolibro “Entra a tu tierra prometida”, ¿qué creés que impactó más?
El libro está basado en mi experiencia, en ciertas cuestiones que tienen que ver con malas enseñanzas sobre cómo hacer que las cosas sucedan en la vida. Muchas veces, o nos han enseñado mal, o hemos entendido mal el mensaje del trabajo, de los emprendimientos y del éxito.
Muchos cristianos se han vuelto sumamente pasivos, esperando que las cosas pasen solas o que “Dios lo haga”, cuando la mayoría de las cosas necesitamos hacerlas nosotros caminando por fe. Dios abrirá las puertas cuando nos levantemos, accionemos con un plan específico y salgamos a hacer lo que queramos cumplir. No se trata de esperar que Dios haga lo que debemos hacer nosotros. Este es un punto central del libro.
Por otro lado, el libro es muy estimulante para cumplir tus metas, pero también toca el tema de la sanidad interior y la estima. Es común ver mucha gente llena de talento y capacidades maravillosas, estancada, adormecida en las estanterías de la vida.
Si tomamos la decisión de salir adelante, ahí está Dios para ayudarnos. Es importante sanar cuestiones que tienen que ver con heridas emocionales o una mala imagen de nosotros mismos. Una vez que logramos sanar nuestro corazón y entender quiénes somos en verdad, solo resta sentar las bases para lograr cosas grandes.
En definitiva, primero sanar heridas y librarse de ataduras del alma; luego, encaminarse en lo que sería una vida llena de planes, metas y sueños; después, estar decidido a iniciar un plan de acción y poner manos a la obra. Ahí es cuando nuestra vida comienza a tomar un significado mayor, cuando soñamos esas cosas que tenemos o tuvimos en el corazón por mucho tiempo. Para algunos puede ser conseguir una pareja, para otros crear su empresa o un ministerio… lo que sea que sueñes.
Todo está escrito en la Biblia para nosotros, y está en nosotros no cerrarnos con creencias erróneas y avanzar por más.
¿Qué podemos esperar para el futuro de este ministerio?
Que seguiremos avanzando en nuevos formatos y mejores contenidos, apuntando a la variedad y, sobre todo, a la calidad. También, en lo que se refiere a producción musical, estamos en planes para lo que será una nueva etapa en “Avanza Por Más Worship”. Y, por otro lado, también en lo referido a contenidos de corte cinematográfico. Pronto tendrán noticias.
Para finalizar: ¿Qué le dirías a quien esté luchando por encontrar su lugar en este mundo?
Mis consejos son, en primer lugar, que no escuchen las voces negativas, la gente pesimista. Son aquellos que muchas veces luchan con frustraciones y se vuelven una barrera para vos si los escuchás. Esa gente está en todos lados.
Lo segundo es creer y no alimentar las dudas ni los miedos. Debemos creer que se puede. Creer es clave. Debés creer que todo es posible y que podrás, con la ayuda de Dios, lograr todo lo que te propongas en la vida.
Otra cosa importante es invertir en uno mismo: en conocimiento, en sabiduría, en estudio. Es muy importante prepararse continuamente y estar alertas a los cambios y a las cosas nuevas. Estamos en una época en constante transición y necesitamos estar a la altura de las circunstancias en nuestra área de especialidad. Ser los mejores y actualizarnos permanentemente.
No alcanza con que “una vez estudiamos”. El aprendizaje es permanente. Y hoy más que nunca, el conocimiento es valioso para llegar a más.
Palabras finales
La historia de Esteban Correa y el ministerio Avanza Por Más es un testimonio vivo de lo que puede lograrse cuando se combina la fe con la acción, la visión con la perseverancia, y el deseo genuino de bendecir a otros. A lo largo de esta charla, no solo conocimos el detrás de escena de una plataforma que impacta vidas a diario, sino también el corazón de quien la sostiene con convicción y entrega.
En tiempos donde tantos buscan su propósito y un rumbo claro, escuchar a alguien que decidió avanzar, aún sin recursos, y ver cómo Dios respaldó cada paso, es más que inspirador: es una invitación a animarse. A levantarse, a creer, a prepararse y a dar pasos concretos en dirección a los sueños que Dios pone en el corazón.
Porque siempre hay algo más por alcanzar, siempre hay un nuevo comienzo… y siempre es posible avanzar por más.
Visita la Web: avanzapormas.com
Publicado por: Johana Nieto IG: @bnjmedios







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