La Biblia utiliza distintos términos para referirse a las naciones que no pertenecían al pueblo de Israel y que no adoraban al Dios verdadero.
Comprender qué significa “pagano” desde la perspectiva bíblica nos ayuda a entender mejor muchos pasajes de las Escrituras.
También nos permite valorar la grandeza del Evangelio y el llamado de Dios a todas las naciones por medio de Jesucristo.
Origen y uso del término
En las Escrituras aparecen palabras que ayudan a comprender el concepto de “pagano”.
En el Antiguo Testamento, el término hebreo goyim se utiliza para hablar de las naciones o pueblos, mientras que en el Nuevo Testamento aparece el término griego ethne, relacionado con pueblos o naciones.
Esto no significa que toda persona no judía fuera necesariamente pagana en el sentido de practicar idolatría. Sin embargo, el lenguaje bíblico frecuentemente contrasta al pueblo que conocía el pacto y la revelación de Dios con las naciones que vivían apartadas de Él.
El sentido bíblico del término apunta especialmente a quienes estaban fuera del pacto y de la revelación dada a Israel, y que frecuentemente adoraban otros dioses o imágenes creadas por los seres humanos.
Características
- Adoración a ídolos: Muchas de las naciones mencionadas en la Biblia rendían culto a dioses falsos, fuerzas de la naturaleza o imágenes de madera, piedra y otros materiales.
- Desconocimiento de la verdad: Las Escrituras presentan a las naciones paganas como pueblos que no habían recibido la revelación del pacto de la misma manera que Israel. Vivían apartados de los mandamientos que Dios había dado a su pueblo.
- Prácticas morales ajenas: Los escritores bíblicos también contrastan en distintos pasajes la vida de quienes seguían a Dios con determinadas conductas presentes entre las naciones. El llamado para el creyente siempre es abandonar las prácticas que deshonran a Dios y vivir en obediencia a Él.
Pablo describe esta antigua condición de quienes estaban alejados de Dios de esta manera
“En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.”
Efesios 2:12
Pero el Evangelio cambia completamente esta realidad. La separación no tiene la última palabra para quien viene a Cristo con fe.

Perspectiva del Nuevo Testamento
Con la llegada de Jesucristo, el mensaje del Evangelio fue anunciado a todas las naciones.
La salvación ya no estaba limitada a un único origen étnico, sino que el llamado de Dios alcanzó a judíos y gentiles por medio de la obra redentora de Cristo.
Pablo fue llamado de manera particular para llevar el Evangelio a los gentiles. Esto muestra que Dios tenía un propósito para alcanzar a personas de todas las naciones.
La Escritura declara
“Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan.”
Romanos 10:12
Por eso, hablar de los paganos desde la Biblia no debería llevarnos simplemente a señalar a quienes están lejos de Dios. También debería recordarnos de dónde nos rescató Cristo y cuál es nuestra responsabilidad de anunciar las buenas noticias.
Quien estaba lejos puede ser acercado. Quien estaba en tinieblas puede conocer la luz. Quien vivía sin esperanza puede encontrar esperanza en Jesús.
Un desafío para nosotros
Como hijos de Dios, no fuimos llamados solamente a conocer la verdad, sino también a vivirla y anunciarla. Cristo nos envía a mirar más allá de nuestras propias fronteras y a llevar el Evangelio a quienes todavía no lo conocen.
¿Hay alguien cerca tuyo que necesita escuchar acerca de Jesús? Orá por esa persona, hablale de Cristo cuando tengas oportunidad y sé una luz donde Dios te haya puesto.
Contanos en los comentarios qué significa para vos recordar que el Evangelio fue anunciado a todas las naciones. Y si este mensaje puede ayudar a otro creyente, compartilo desde los botones para que también pueda llegar a él.


¿Qué persona o nación viene hoy a tu mente cuando pensás en alguien que todavía necesita conocer a Jesucristo? Escribilo en los comentarios y oremos para que el Evangelio llegue a más vidas.