Para muchos creyentes que aman la Palabra de Dios, entender el significado de ciertas palabras clave en sus idiomas originales es una forma de profundizar en la verdad bíblica. Una de esas palabras es “pestilencia”, un término que aparece en varios pasajes, especialmente cuando se habla del juicio de Dios o de tiempos de tribulación.
Ahora bien, ¿qué palabra se usó realmente en el texto original cuando en nuestras Biblias en español leemos “pestilencia”? ¿Qué significado tenía en la mente de quienes recibieron el mensaje bíblico en su idioma original?
Vamos a explorar esto tanto en el hebreo bíblico (Antiguo Testamento) como en el griego bíblico (Nuevo Testamento).
Pestilencia en el Antiguo Testamento: palabra en hebreo
En la mayoría de los pasajes del Antiguo Testamento, la palabra que se traduce como “pestilencia” es:
דֶּבֶר (déber)
Transliteración: déber
Pronunciación aproximada: dé-ver
Significado: enfermedad epidémica, peste, plaga mortal
Este término aparece más de 45 veces en el Antiguo Testamento. Se usa para describir castigos o juicios de Dios sobre pueblos, incluyendo a veces al propio Israel cuando se apartaba del pacto.
Ejemplos bíblicos donde aparece «déber»:
- Éxodo 9:15 – “Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte a ti y a tu pueblo de plaga, y serás quitado de la tierra.”
- Jeremías 14:12 – “Cuando ayunen, yo no oiré su clamor, y cuando ofrezcan holocausto y ofrenda no lo aceptaré, sino que los consumiré con espada, con hambre y con pestilencia.”
- Ezequiel 5:17 – “Enviaré, pues, sobre vosotros hambre, y bestias feroces que te destruyan; y pestilencia y sangre pasarán por en medio de ti, y enviaré sobre ti espada…”
En muchos de estos textos, déber aparece junto a otras formas de juicio: guerra, hambre, y espada. La combinación de estos términos transmite una imagen fuerte del castigo divino por el pecado persistente.
Pestilencia en el Nuevo Testamento: palabra en griego
En el Nuevo Testamento, la palabra “pestilencia” no aparece con tanta frecuencia, pero hay dos contextos importantes que vale la pena destacar.

1. Palabra relacionada: λοιμός (loimós)
Transliteración: loimós
Significado: peste, enfermedad contagiosa y mortal
Aparece, por ejemplo, en el anuncio profético de Jesús sobre los tiempos finales:
- Lucas 21:11 – “y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo.”
En este pasaje, Jesús menciona la pestilencia como una de las señales antes del fin. La palabra loimós apunta claramente a una plaga o epidemia que afecta a multitudes.
2. Otro uso en contexto judicial
En Hechos 24:5, la palabra loimós aparece con un matiz distinto. Allí, los enemigos de Pablo lo acusan ante el gobernador Félix:
“Porque hemos hallado que este hombre es una plaga (loimós), y promotor de sediciones entre todos los judíos por todo el mundo, y cabecilla de la secta de los nazarenos.”
En este caso, la palabra se usa de forma figurada, para indicar que Pablo era visto como una “peste social”, alguien que causaba disturbios. Aunque no se refiere a enfermedad, vale la pena notar la carga negativa que el término tenía.
¿Por qué es importante conocer la palabra original?
Saber que la palabra hebrea es déber y la griega loimós no es simplemente un dato lingüístico. Nos ayuda a:
- Comprender el carácter de Dios: en muchos pasajes, la pestilencia aparece como un medio de juicio. Dios es justo, y cuando su pueblo se alejaba de sus caminos, Él usaba medios concretos para llamar al arrepentimiento.
- Discernir los tiempos: en el Nuevo Testamento, Jesús advirtió que habría pestilencias en los últimos tiempos. No se trata de temer, sino de estar alertas y con el corazón firme en la fe.
- Aplicar la Palabra con precisión: cuando estudiamos las Escrituras, ver el uso de una palabra en su idioma original nos evita malinterpretaciones. En este caso, sabemos que pestilencia no es solo una “enfermedad cualquiera”, sino una plaga severa con impacto social y espiritual.
¿Siempre que se menciona pestilencia en la Biblia es juicio?
En muchos casos sí, pero no siempre. Aunque déber y loimós están asociados al castigo divino, también pueden expresar el quebranto general del mundo caído. Recordemos que toda la creación gime a causa del pecado (Romanos 8:22), y las pestes pueden ser parte del sufrimiento global, no necesariamente un castigo puntual.
La clave está en el contexto. En algunos pasajes, Dios anuncia la pestilencia como una consecuencia directa del pecado. En otros, simplemente se describe como parte de los eventos de los últimos días o del dolor del mundo.
¿Cómo debe responder el cristiano ante la pestilencia?
Aunque este artículo es principalmente lingüístico, no podemos ignorar la enseñanza espiritual que fluye de estos textos:
- Arrepentimiento: si Dios permite que la pestilencia toque una región o nación, es una oportunidad para volvernos a Él con humildad.
- Oración e intercesión: como hizo Moisés, como hizo David. Cuando hay pestilencia, el pueblo de Dios debe clamar.
- Esperanza en Cristo: ninguna plaga puede separar a los hijos de Dios del amor de Cristo. Aun en medio de la peste, Él es nuestra paz.
Conclusión
La palabra «pestilencia» en la Biblia tiene raíces profundas en el hebreo (déber) y el griego (loimós). Ambas expresan una idea de enfermedad grave, muchas veces asociada al juicio divino. Entender estas palabras en su idioma original nos ayuda a interpretar con más claridad los textos, discernir los tiempos y responder con un corazón fiel.
La Palabra de Dios es viva y eficaz. Cuando la estudiamos con reverencia y precisión, crecemos en sabiduría y fortalecemos nuestra fe.






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