Jesús y sus discípulos hablaban principalmente arameo, el idioma cotidiano de gran parte de la población judía de Galilea y Judea en el siglo I.
También existían otros idiomas importantes, como el hebreo y el griego, que podían utilizarse en distintos contextos.
La Biblia nos ofrece pistas valiosas para comprender cómo se comunicaba nuestro Señor durante su ministerio terrenal.
1. Arameo
El idioma cotidiano de Jesús. El arameo era una lengua muy extendida entre los judíos de Galilea y Judea en tiempos de Jesús. Los Evangelios conservan varias expresiones que nuestro Señor pronunció en este idioma.
Algunos ejemplos bíblicos son los siguientes.
- Marcos 5:41. «Talita cumi», que significa «Niña, a ti te digo, levántate».
- Marcos 7:34. «Efata», que significa «Sé abierto».
- Marcos 15:34. «Eloi, Eloi, ¿lama sabactani?», que significa «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?».
Estas expresiones constituyen evidencias directas del uso del arameo por parte de Jesús. ¡Qué maravilloso es observar cómo los Evangelios preservaron las palabras de nuestro Salvador!
2. Hebreo
El idioma de las Escrituras judías. El hebreo tenía una importancia fundamental en la vida religiosa del pueblo judío. Jesús conocía las Escrituras y participaba en las reuniones de las sinagogas.
En Lucas 4:16-21 encontramos a Jesús en la sinagoga de Nazaret, donde lee un pasaje del profeta Isaías y anuncia el cumplimiento de esa Escritura.
Aunque el pasaje no especifica expresamente en qué idioma leyó, la lectura de las Escrituras en su contexto judío nos permite reconocer la importancia del hebreo en aquella época.
3. Griego
Un idioma posible para comunicarse. El griego estaba muy extendido en el Mediterráneo oriental durante el siglo I. Por eso, es posible que Jesús y algunos de sus discípulos lo conocieran o lo utilizaran en determinadas circunstancias.
En Juan 12:20-21, unos griegos que habían llegado para adorar durante la fiesta se acercaron a Felipe porque querían conocer a Jesús.
También podemos considerar el encuentro de Jesús con Poncio Pilato, narrado en Juan 18:33-38.
Pilato era una autoridad romana y el griego se utilizaba ampliamente en la región, pero la Biblia no identifica el idioma de aquella conversación. Por lo tanto, no podemos afirmar que Jesús hablara griego con él.

¿Y los discípulos?
Los discípulos procedían principalmente de Galilea, donde el arameo era de uso cotidiano. Por eso, lo más probable es que Jesús y sus discípulos se comunicaran principalmente en arameo.
El hebreo tenía importancia religiosa, mientras que el griego podía servir para relacionarse con personas de otros pueblos.
| Idioma | Uso probable en aquella época |
| Arameo | Conversación cotidiana |
| Hebreo | Escrituras y vida religiosa |
| Griego | Comercio y comunicación entre pueblos |
Es importante recordar que no todos necesariamente dominaban los tres idiomas. La Biblia no ofrece un registro completo de las capacidades lingüísticas de cada discípulo.
Un detalle importante
Los Evangelios que forman parte del Nuevo Testamento fueron escritos en griego, aunque conservaron expresiones arameas pronunciadas por Jesús.
Esto nos permite acercarnos a las palabras de nuestro Señor y comprender mejor el contexto histórico en el que desarrolló su ministerio.
La Palabra de Dios llegó hasta nosotros a través de las Escrituras, permitiéndonos conocer las enseñanzas, las obras y el sacrificio de Jesucristo.
Resufío (resumen + desafío)
Jesús y sus discípulos hablaban principalmente arameo, mientras que el hebreo tenía un lugar importante en la vida religiosa y el griego se utilizaba ampliamente en la región. Conocer estos detalles nos ayuda a comprender mejor el contexto bíblico.
Te desafío a seguir profundizando cada día en las Escrituras y permitiendo que el Espíritu Santo guíe tu vida.
Si este contenido te resulta edificante, compartí en los comentarios qué detalle te llamó más la atención y compartí esta publicación mediante los botones para que otras personas también puedan aprender de la Palabra de Dios.


0 comentarios