En los últimos tiempos se ha vuelto visible en redes sociales un fenómeno en el que algunas personas afirman identificarse como animales, adoptan comportamientos, sonidos y expresiones propias de ellos, e incluso construyen toda una identidad alrededor de esa percepción.
A esta tendencia se la asocia con la palabra “therian”, término que proviene del griego y que se relaciona con “bestia” o “animal salvaje”.
Muchos lo analizan desde lo cultural o lo psicológico. Sin embargo, para quienes creemos que la Palabra de Dios es la verdad absoluta y suficiente, la pregunta central es otra: ¿existe algo en la Biblia que nos ayude a entender este fenómeno? ¿Qué significa “therian” a la luz de las Escrituras?
Este artículo desarrolla esa reflexión tomando como base el contenido de un video del pastor Jahaziel Rodríguez en Youtube. (Enlazamos al final)
¿Qué es “therian” y qué implica el término?
La palabra “therian” tiene raíz en el griego thērion, que significa “animal salvaje” o “bestia”. En el uso contemporáneo, describe a personas que creen, sienten o afirman ser un animal en algún nivel de identidad.
Desde una perspectiva meramente social, se lo presenta como una forma de autoexpresión. Pero desde la cosmovisión bíblica, el tema de la identidad no es algo superficial. La identidad está profundamente ligada a la creación, al propósito de Dios y a la relación del ser humano con su Creador.
La Escritura declara en Génesis 1:27:
“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.”
Aquí se establece una verdad fundamental: el ser humano no es un animal más dentro de la creación. Fue hecho a imagen y semejanza de Dios. Negar esa identidad es, en términos bíblicos, apartarse del diseño original del Creador.
Romanos 1 y el intercambio de la verdad
El pastor Jahaziel Rodríguez centra su enseñanza en un pasaje clave: Romanos capítulo 1. Allí el apóstol Pablo describe un proceso espiritual que ocurre cuando el ser humano rechaza a Dios.
La Palabra dice:
“Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.” (Romanos 1:22-23)
Este texto revela algo profundo: cuando el hombre deja de glorificar a Dios, termina exaltando la creación en lugar del Creador. En lugar de reconocer su identidad en Dios, comienza a identificarse con aquello que fue creado.
Más adelante el pasaje afirma:
“Por lo cual Dios los entregó a la inmundicia… Dios los entregó a pasiones vergonzosas… Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen.” (Romanos 1:24, 26, 28)
El mensaje es fuerte y firme. Cuando una persona rechaza deliberadamente la verdad de Dios, puede entrar en un estado donde su entendimiento se oscurece. La Biblia llama a esto “mente reprobada”.
Desde esta perspectiva, el fenómeno de personas que se identifican como animales no sería simplemente una moda cultural, sino una manifestación de un problema espiritual más profundo: el intercambio de la verdad por la mentira.
El ejemplo de Nabucodonosor
La Escritura ofrece un ejemplo impactante en el libro de Daniel: el rey Nabucodonosor.
En Daniel 4 se relata cómo, a causa de su soberbia, fue humillado por Dios. El texto dice:
“…y fue echado de entre los hombres, y comía hierba como los bueyes…” (Daniel 4:32)
Durante un tiempo, este rey poderoso vivió como una bestia del campo. Su condición no fue presentada como una evolución o descubrimiento de identidad, sino como un juicio que tenía un propósito: llevarlo al arrepentimiento.
Y lo más importante es que la historia no termina en degradación, sino en restauración. Cuando Nabucodonosor reconoció la soberanía de Dios, su razón le fue devuelta.
Esto muestra una verdad esperanzadora: ninguna mente está demasiado lejos para que Dios no pueda restaurarla.

Identidad: ¿dónde se define realmente?
En una cultura que promueve que cada persona defina su propia identidad, la Biblia sostiene lo contrario: la identidad viene de Dios.
Jesús dijo:
“…si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.” (Juan 8:36)
Y también leemos:
“El que practica el pecado es del diablo… Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.” (1 Juan 3:8)
Para los hijos de Dios, para quienes han nacido de nuevo y son guiados por el Espíritu Santo, la identidad no está sujeta a emociones cambiantes ni a tendencias virales. Está anclada en Cristo.
Para quienes aún no creen en la Obra de Jesús en la Cruz, la invitación sigue abierta. No importa cuán confundida esté la identidad, cuán profunda sea la herida o cuán fuerte el engaño: Cristo vino a deshacer las obras del enemigo.
¿Hay esperanza para quien está atrapado en el engaño?
Sí. Y esa es la parte central del mensaje del evangelio.
La salida no es burla, ni desprecio, ni rechazo. Es arrepentimiento y fe.
El camino bíblico incluye:
- Reconocer el pecado y apartarse de él.
- Confesar a Jesucristo como Señor y Salvador.
- Pedir libertad en el nombre de Jesús.
- Renovar la mente con la Palabra de Dios.
Romanos 12:2 enseña:
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento…”
La transformación ocurre en la mente, pero se origina en el corazón rendido a Cristo.
Iglesia del Señor: un llamado a discernir y amar
Como cuerpo de Cristo, no estamos llamados a reaccionar con odio, sino con discernimiento y compasión. La batalla es espiritual. Las personas no son el enemigo; el engaño del diablo sí lo es.
Debemos orar por quienes están confundidos, por jóvenes que han abrazado filosofías que niegan a Dios, por familias que han abierto puertas espirituales sin dimensionar las consecuencias.
Cristo viene pronto. Y mientras esperamos su regreso, seguimos proclamando libertad.
Una invitación final
Si vos sos creyente, este tema no es para escandalizarte sino para llevarte a interceder más intensamente. Si sos alguien que ha sentido confusión respecto a tu identidad, quiero decirte algo claro: tu identidad no la define una tendencia, ni una experiencia pasada, ni un trauma.
Tu identidad se encuentra en Cristo.
Jesús puede restaurar lo que parece perdido. Puede traer claridad donde hay oscuridad. Puede romper cadenas invisibles que atan la mente y el corazón.
Ahora me gustaría leerte a vos.
¿Qué pensás sobre este tema a la luz de la Palabra?
¿Creés que la iglesia está preparada para responder con verdad y amor?
Si este mensaje te edificó o te confrontó, dejá tu comentario y participá. Compartí tu reflexión, tu testimonio o tu pregunta. Entre todos podemos profundizar más en la verdad que nos hace libres.
📌 Nota: Contenido adaptado del video de Youtube del Pastor Jahaziel Rodríguez ➡️ ¡ALERTA! ¿Quiénes son los THERIAN? ¿Qué dice la Biblia de este fenómeno?





Gracias por leer hasta el final. Me interesa mucho saber tu opinión: ¿cómo creés que la iglesia debería acompañar a quienes atraviesan confusión de identidad sin comprometer la verdad bíblica?