La Biblia contiene pasajes misteriosos que nos invitan a profundizar en la Palabra y a buscar la guía del Espíritu Santo para comprenderlos. Uno de ellos se encuentra en 1 Samuel 28, donde se narra el episodio en que el rey Saúl consulta a la adivina de Endor y supuestamente logra hablar con el profeta Samuel, ya fallecido.
Este relato genera una pregunta central: ¿fue verdaderamente Samuel quien se manifestó, o se trató de un engaño demoníaco? En este post examinaremos las reflexiones y argumentos que se presentan sobre este tema, basados en el análisis de la Biblia que se hace en un video de Youtube del Pastor Jahaziel Rodríguez que enlazamos al final
Contexto de la historia
Antes de responder la gran pregunta, es importante recordar que antes de la resurrección de Cristo, el alma de los justos no iba al cielo sino al seno de Abraham, un lugar de reposo. Por eso, la idea de que Samuel estaba en el cielo en ese momento no corresponde al relato bíblico.
Aun así, el pasaje nos lleva a considerar si lo que ocurrió aquella noche fue realmente obra de Dios o si Saúl cayó en una trampa espiritual.

Cinco argumentos que muestran que no fue Samuel
El análisis presentado sostiene que no fue Samuel quien apareció, sino un demonio disfrazado. Aquí se resumen los cinco argumentos principales:
- Los demonios pueden disfrazarse para engañar.
La Biblia enseña que Satanás se disfraza como ángel de luz. En el relato, no es Dios quien afirma que apareció Samuel, sino la adivina y luego Saúl, interpretando lo que ella decía.
- Dios no usa medios prohibidos.
Saúl buscó a una mujer con “espíritu de adivinación”. Dios había prohibido la adivinación y jamás se valdría de un canal condenado por Él mismo para comunicar su voluntad. La propia Escritura muestra que Saúl murió a causa de este pecado.
- Una adivina no tiene poder sobre los muertos.
Los que mueren en el Señor descansan. Sólo Dios, en circunstancias especiales (como en la transfiguración de Jesús con Moisés y Elías), puede permitir una aparición. Una mujer poseída por un espíritu inmundo no podía traer a Samuel de regreso.
- Las palabras del supuesto Samuel son incoherentes.
El personaje le dice a Saúl que al día siguiente él y sus hijos estarían con él. Pero el destino eterno de Saúl y Samuel no podía ser el mismo, ya que todo indica que Saúl murió en rebeldía y sin arrepentimiento. Esto revela más un engaño demoníaco que un mensaje divino.
- Aceptó adoración de Saúl.
Saúl se postró ante el supuesto Samuel, y este no lo reprendió. En la Biblia, los ángeles y siervos de Dios siempre impiden ser adorados, recordando que sólo Dios merece la gloria. El silencio de esta figura refuerza la sospecha de que no era Samuel, sino un espíritu maligno.
Reflexión para hoy
El episodio de Saúl y la adivina de Endor nos enseña cuán peligroso es buscar respuestas fuera de Dios. Saúl había endurecido su corazón y ya no escuchaba la voz del Señor; en lugar de arrepentirse, buscó consejo en las tinieblas. El resultado fue su caída final.
Este relato nos advierte contra toda práctica de ocultismo, espiritismo o adivinación, que lejos de acercarnos a Dios, nos exponen al engaño del enemigo.
Como cristianos, debemos recordar que Cristo es nuestro mediador y que en Él encontramos dirección, consuelo y verdad. Dios nunca nos guiará por canales prohibidos, sino por su Palabra y por la obra del Espíritu Santo en nosotros.
Conclusión
Todo indica que quien habló aquella noche no fue el profeta Samuel, sino un demonio que buscó confundir y arrastrar aún más a Saúl a la desesperación. La enseñanza es clara: debemos depender siempre de Dios, aun cuando su silencio nos pruebe, y evitar todo lo que Él ha condenado.
📌 Nota: Contenido adaptado del video de Youtube del Pastor Jahaziel Rodríguez: ¿Fue Samuel quien le habló a Saúl por medio de una adivina? ¿Fue salvo Saúl?






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