Vivimos en un mundo donde el mal parece avanzar sin freno. Las noticias, las injusticias y el sufrimiento generan una pregunta profunda en muchos corazones: Si Dios es todopoderoso, ¿por qué no elimina el mal de una vez?
Esta inquietud no es nueva, y ha sido planteada tanto por creyentes como por quienes dudan de la fe. Sin embargo, desde una mirada bíblica, encontramos respuestas que revelan el carácter, la paciencia y el propósito eterno de Dios.
En este artículo vamos a profundizar en esta cuestión a la luz de la Palabra, tomando como base la enseñanza compartida en un video de Youtube del pastor Armando Alducín. (Enlazamos al final)
La paciencia de Dios: Una oportunidad para el arrepentimiento
Uno de los puntos centrales que explica el pastor Armando Alducín es que Dios no actúa de inmediato contra el mal porque Su naturaleza incluye misericordia y paciencia. Aunque el pecado abunda, Dios está dando tiempo para que más personas se vuelvan a Él.
La Biblia lo expresa claramente:
“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” (2 Pedro 3:9)
Esto cambia completamente la perspectiva. Lo que muchos interpretan como demora, en realidad es una muestra del amor de Dios. Si el juicio ya hubiera llegado, muchos no habrían tenido la oportunidad de conocer a Cristo.
El juicio vendrá: El mal no quedará impune
Que Dios no destruya el mal hoy no significa que lo tolere para siempre. Hay un día establecido en el que todo será juzgado con justicia. El pastor enfatiza que ese momento llegará, y que está más cerca de lo que pensamos.
La Escritura nos recuerda:
“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo..” (2 Corintios 5:10)
El mal tiene un límite. Dios no lo ha eliminado aún, pero sí ha determinado su final. Esta verdad trae esperanza a quienes sufren injusticias y también un llamado urgente a vivir en rectitud.

El contraste entre el sufrimiento presente y la gloria futura
A veces cuesta entender por qué Dios permite el dolor, especialmente cuando somos fieles. Pero la visión eterna cambia todo. El sufrimiento actual no se compara con lo que Dios ha preparado para Sus hijos.
Como dice la Palabra:
“…que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.” (Romanos 8:18)
El pastor usa una imagen muy clara: Es como pasar una mala noche en comparación con unas vacaciones eternas. Todo lo vivido en este mundo es pasajero frente a la eternidad con Dios.
La fidelidad sí vale la pena
En un mundo donde muchas veces se premia lo contrario a los valores de Dios, mantenerse firme puede parecer difícil o incluso inútil. Sin embargo, Dios recompensa la fidelidad, la integridad y la obediencia.
El mensaje es claro: Vivir para Cristo transforma la vida real. No se trata de una religión superficial, sino de una relación que impacta decisiones, actitudes y propósito.
La Biblia lo afirma:
“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.” (Gálatas 6:9)
Una paz que el mundo no puede dar
El mundo ofrece éxito, dinero y reconocimiento, pero nada de eso puede llenar el corazón. El pastor menciona cómo incluso personas con grandes riquezas viven sin paz.
Solo en Cristo se encuentra una paz verdadera y duradera:
Una paz que no depende de las circunstancias, sino de una relación viva con Dios.
Reflexión final
Entender por qué Dios no destruye el mal hoy nos lleva a valorar Su paciencia, pero también a reconocer nuestra responsabilidad. Este tiempo no es para cuestionar solamente, sino para acercarnos más a Él, vivir conforme a Su voluntad y compartir Su verdad.
Ahora te dejo una invitación:
¿Qué pensás vos sobre este tema? ¿Alguna vez te hiciste esta pregunta? ¿Cómo impacta esta verdad en tu vida diaria?
Tu opinión puede edificar a otros. Compartila en los comentarios y sumate a la conversación.
📌 Nota: Contenido adaptado del video de Youtube del Pastor Armando Alducín ➡️ ¿POR QUÉ DIOS NO ACABA CON EL DIABLO?






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