En la vida diaria pueden presentarse situaciones que despiertan temor o dudas espirituales. Muchas personas han recibido regalos extraños, encontrado objetos sospechosos en la puerta de sus casas, o han visto elementos que parecen cargados con intenciones negativas. Frente a esto surge una pregunta clave: ¿qué hacer cuando creemos que algo ha sido embrujado o conjurado en contra nuestra?
Este post tiene como objetivo enseñar, a la luz de la Biblia, cómo responder con fe y autoridad espiritual a estas situaciones. La enseñanza se basa en un video del pastor Pedro Carrillo, como parte del canal de Youtube Formando un millón de guerreros. (Enlazamos al final)
La autoridad que Cristo nos dio
La Escritura es clara: Jesús nos delegó poder y autoridad sobre toda obra del enemigo. En Lucas 10:19, Él declaró:
“He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.”
Esa verdad debe afirmarse en el corazón de cada creyente. No se trata de vivir con miedo a las obras de las tinieblas, sino de ejercer la autoridad que el Señor nos ha otorgado en su nombre. Jesús prometió que en su nombre podemos sanar enfermos, echar fuera demonios y vencer toda obra maligna.
El uso del aceite ungido
Un punto central de la enseñanza es la importancia del aceite ungido. El pastor Carrillo explica que ni la sal ni el agua bendita tienen respaldo bíblico para deshacer conjuros. En cambio, la Palabra muestra el poder espiritual del aceite cuando es utilizado con fe.
- En Marcos 6:13 se relata cómo los discípulos ungían a los enfermos con aceite y eran sanados.
- Santiago 5:14 también manda a los ancianos orar por los enfermos ungiéndolos con aceite.
- En Éxodo 30, Dios ordenó a Moisés ungir con aceite el tabernáculo y todos sus utensilios, declarando que todo lo que tocara el aceite quedaría santificado.
Por eso, el aceite ungido se convierte en una herramienta espiritual para desactivar cualquier maldición.

Cómo orar sobre un objeto sospechoso
Cuando alguien recibe un regalo extraño, encuentra monedas, muñecos, perfumes, ropa u otros elementos que despiertan sospecha, el procedimiento es sencillo y poderoso:
- Ungir las manos con aceite.
- Tomar el objeto con fe en el nombre de Jesús.
- Orar en voz alta, declarando:
“En el nombre de Jesucristo, cancelo todo conjuro, maldición, oración o brujería que haya sobre este objeto. Lo desactivo y lo declaro bendecido y santificado en el nombre del Señor Jesús”.
De esta forma, lo que antes estaba contaminado espiritualmente pasa a ser un objeto común, sin poder de daño.
Ejemplos prácticos
El pastor comparte diversas experiencias de liberación en hogares:
- Polvos o líquidos en la puerta de la casa: basta con derramar aceite sobre ellos y declarar anulados todos los conjuros.
- Monedas o billetes sospechosos: pueden aparecer tanto en las puertas de casas como en las ofrendas de una iglesia. Con aceite se desactivan y se bendicen.
- Ropa de personas fallecidas: aunque sea de alguien amado y de buena reputación, es necesario ungirla y orar para cortar todo vínculo espiritual de muerte que pudiera quedar impregnado.
En todos los casos, lo central es la oración en el nombre de Jesús y la fe en que Dios respalda su Palabra.
No al temor, sí a la fe
Muchos hermanos prefieren desechar estos objetos incluso después de orar por ellos. Eso es válido, pero no necesario: lo importante es que el conjuro quede roto. El miedo nunca debe dominar al cristiano, porque la Biblia enseña que el amor perfecto echa fuera el temor (1 Juan 4:18).
La verdadera arma del creyente es la fe. Cuando se unge un objeto y se declara la palabra de Cristo, ya no hay poder de las tinieblas que pueda operar sobre él.
Un legado de capacitación
El pastor Carrillo resalta que no busca ser él quien resuelva personalmente cada situación, sino formar guerreros espirituales capaces de actuar con autoridad. Con casi 30 años de experiencia en liberación y enseñanza, comparte estas herramientas para que la Iglesia viva en victoria y sin miedo.
Cada creyente debe apropiarse de las promesas de Dios, ejercitar la oración y la unción con aceite, y recordar que Jesús venció en la cruz toda obra del diablo.
Conclusión
No hay por qué vivir con temor: al contrario, cada situación es una oportunidad para afirmar que el poder de Dios es mayor que cualquier conjuro. Como guerreros espirituales, debemos mantenernos firmes en oración, recordando siempre que la victoria ya fue ganada en la cruz.
📌 Nota: Contenido adaptado del video del Pastor Pedro Carrillo: ORACIÓN PARA DESACTIVAR CONJUROS






0 comentarios