En la historia de la Iglesia de Cristo, hay momentos donde la acción del Espíritu Santo se vuelve especialmente visible, intensa y transformadora. Los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial fueron uno de esos tiempos.
En medio de ese contexto surgió The Voice of Healing, una publicación que no solo informaba, sino que daba testimonio de un mover del amor y el poder de Dios que alcanzaba ciudades, naciones y corazones.
Esta revista se convirtió en una ventana a lo que el Señor estaba haciendo en distintos lugares: salvando, sanando, restaurando y despertando hambre espiritual.
Un instrumento en manos de Dios
La revista fue impulsada por Gordon Lindsay, quien entendió que lo que estaba ocurriendo no podía quedar limitado a reuniones locales. Había una obra de Dios en expansión que necesitaba ser compartida, registrada y comunicada.
Su relación con William Branham fue clave en los comienzos, ya que las campañas de sanidad que se estaban llevando adelante comenzaron a atraer multitudes y a despertar fe en miles de personas.
Lo que empezó como un medio para difundir reuniones, rápidamente se transformó en una plataforma que conectaba a creyentes con el obrar sobrenatural de Dios.
Healing Revival: Una fe que se hacía visible
El eje principal de la revista estaba en lo que se conoce como el “Healing Revival” (Avivamiento de Sanidad), nombre con el que se identificó a un mover espiritual centrado en campañas evangelísticas.
En ellas, la predicación del evangelio iba acompañada de oraciones por sanidad y manifestaciones visibles del poder de Dios. No se trataba simplemente de reuniones o eventos aislados, sino de una dinámica espiritual que impactaba de manera directa la vida de las personas.
A lo largo de sus páginas se compartían testimonios de sanidades, conversiones y encuentros personales con el Señor.
Evangelistas como Oral Roberts, A. A. Allen y Jack Coe formaban parte de este mover, llevando el evangelio con poder a distintas regiones.
Las campañas reunían a multitudes. Personas llegaban con necesidad, con dolor o buscando respuestas… y muchas regresaban con una experiencia que marcaba un antes y un después. La revista recogía estos testimonios y los difundía, despertando fe en quienes los leían.
Latter Rain Movement: Profundidad espiritual
En paralelo, se desarrollaba otro mover espiritual conocido como el “Latter Rain Movement” (Movimiento de la Lluvia Tardía), nombre con el que se identificó a una corriente que ponía el foco en la renovación interna de la Iglesia.
A diferencia del énfasis en las campañas públicas, este movimiento dirigía la atención a la vida espiritual del creyente y de la iglesia en su conjunto.
Se hablaba de la restauración de los dones espirituales, de la guía del Espíritu Santo, de la importancia de la profecía y de la imposición de manos. También se impulsaba una visión de una Iglesia viva, activa y sensible a la voz de Dios.
Aunque no era idéntico al “Healing Revival” (Avivamiento de Sanidad), ambos compartían algo esencial: el anhelo de ver a Cristo manifestándose con poder en su pueblo. No solo hacia afuera, sino también en lo profundo de cada creyente.

Dos expresiones del Espíritu encontradas
Uno de los aspectos más interesantes es cómo estos dos moveres poderosos se entrelazaban. La revista The Voice of Healing, aunque centrada en la sanidad, también funcionaba como un puente.
Por un lado, mostraba el poder de Dios en lo visible: milagros, campañas, multitudes. Por otro, reflejaba una búsqueda más profunda: Una Iglesia llena del Espíritu, guiada, transformada desde adentro.
Esto generó tanto unidad como tensiones. No todos entendían de la misma manera estos procesos. Sin embargo, lo que nadie podía negar era que algo estaba ocurriendo.
Una red espiritual antes de la era digital
En tiempos donde no existían redes sociales, paginas webs ni comunicación instantánea, la revista cumplía una función clave: Conectaba.
Creyentes de distintos lugares podían enterarse de lo que Dios estaba haciendo, orar, viajar, participar. Era una herramienta que extendía el alcance del mover más allá de una ciudad o un ministerio.
Cada edición llevaba noticias, testimonios y enseñanzas que alimentaban la fe y despertaban expectativa.
Entre la fe y el discernimiento
Como todo mover espiritual, también hubo preguntas, críticas y desafíos. Algunos cuestionaban ciertos testimonios o expresiones. Otros debatían sobre aspectos doctrinales, especialmente en relación con la Lluvia Tardía.
Esto forma parte de la historia de la Iglesia: Aprender a discernir sin apagar lo que Dios está haciendo, y al mismo tiempo permanecer firmes en la verdad.
Un legado que sigue hablando
Con el paso del tiempo, el movimiento fue cambiando y la revista también. Sin embargo, su legado continuó a través de iniciativas como Christ for the Nations, que sigue formando creyentes y extendiendo el mensaje del evangelio.
Pero más allá de las estructuras, lo que permanece es el tremendo testimonio: Dios se movió, y cuando su pueblo respondió con fe, disposición y estrategia, cosas extraordinarias sucedieron.
Como está escrito:
“Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Hebreos 13:8)
Esto recuerda que aquello que el Señor hizo en esos años no fue algo aislado ni irrepetible, sino una muestra de su naturaleza constante y de su poder obrando en medio de un pueblo que decide creerle.
Una invitación a mirar y responder
Al mirar hacia esos años, no se trata solo de recordar historia. Se trata de preguntarse: ¿qué está haciendo hoy el Espíritu Santo? ¿Estamos atentos? ¿Hay hambre en nuestro corazón por más de Dios?
El mismo Señor que obró en aquellos tiempos sigue siendo el mismo. Jesús sigue salvando, sanando, restaurando. El Espíritu Santo sigue guiando, hablando, llenando.
Quizás este sea un buen momento para abrir el corazón, para buscar más profundamente, para disponerse a lo que Dios quiera hacer.
Y también para compartir.
¿Qué pensás vos sobre estos moveres? ¿Conocías la historia de esta revista? ¿Creés que hoy estamos viviendo algo similar o distinto? Tu mirada suma, edifica y puede abrir conversaciones que bendigan a otros.
Te invito a dejar tu comentario y ser parte de este intercambio.






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